El reporte de ventas minoristas arrojó una caída en las ventas de 0,8% durante el primer mes de 2024, cuando se esperaba una caída de 0,2%. También se observa que el grupo de control, empleado para el cálculo del producto interno bruto, también experimentó una caída considerable de 0,4%, cuando se esperaba que se mantuviera sin movimiento respecto al mes anterior.
Los resultados muestran que el consumidor estadounidense no estuvo tan fuerte como en diciembre, durante la época festiva, por lo que parece evidente que la economía se desaceleró un poco en enero.
Al analizar la data interna, observamos renglones que tuvieron fuertes caídas, como ventas en estaciones de servicios, seguramente como consecuencia de la bajada del precio de la gasolina, además de la disminución en las ventas en tiendas por departamentos y otros comercios minoristas. También se reportó un fuerte descenso en las ventas en línea, que hasta ahora venían siendo el gran catalizador del comercio minorista.
Uno de los rubros que sí experimentó ganancias, fue ventas de muebles, además de ventas de comida y bebida en establecimientos, así que restaurantes y bares sigue bastante bien.