En resumen
- Las enfermedades prevenibles representan un costo anual de $1,4 billones.
- Aumentan las herramientas digitales, dispositivos portátiles y pruebas de laboratorio voluntarias.
- Según Morgan Stanley, 34% de los consumidores se realizó alguna prueba voluntaria.
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Los diagnósticos preventivos en la mira
LA NOTICIA
Los pilares de una vida saludable siguen siendo la alimentación, el ejercicio y el descanso, aunque los consumidores actuales recurren cada vez más a herramientas digitales, dispositivos portátiles y pruebas de laboratorio voluntarias para monitorear su bienestar.
DAME CONTEXTO
En EEUU, las enfermedades prevenibles representan un costo anual de aproximadamente $1,4 billones, una cifra que podría dispararse a $4,6 billones para el año 2050. Sin embargo, una adopción más amplia de diagnósticos preventivos tiene el potencial de reducir estos costos en hasta $800.000M, beneficiando tanto al sector salud como a diversas industrias de consumo.
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¿QUÉ MÁS PASÓ?
El mercado de pruebas de diagnóstico directo al consumidor ha experimentado un crecimiento acelerado en las últimas dos décadas, impulsado por cambios regulatorios y la digitalización tras la pandemia.
¿OTRO ACONTECIMIENTO?
Hoy en día, las personas pueden adquirir pruebas de colesterol, hormonas o bienestar general sin necesidad de una orden médica, con precios que oscilan entre $50 y $300. Este mercado ya alcanza un valor de $4.000M, habiéndose duplicado desde 2021, y se proyecta que continúe expandiéndose a un ritmo anual de hasta el 20%.
¿OTRA NOVEDAD?
La integración de la inteligencia artificial (IA) en estas plataformas permite a los usuarios recibir explicaciones personalizadas y analizar su historial de datos para detectar riesgos futuros.
ES MÁS
Según datos de la encuesta AlphaWise de Morgan Stanley realizada en enero de 2026, 34% de los consumidores estadounidenses ha realizado alguna prueba de laboratorio voluntaria en los últimos tres años, un comportamiento especialmente común entre los sectores más jóvenes y de mayores ingresos. Además, quienes prueban este tipo de servicios suelen mostrar interés en repetir la experiencia o explorar otras categorías de análisis.
¿ALGÚN ACONTECIMIENTO ADICIONAL?
Los dispositivos portátiles de salud y ejercicio, como los relojes inteligentes y las pulseras de actividad, han dejado de ser simples contadores de pasos para convertirse en herramientas de monitoreo activo. Gracias a recientes decisiones reguladoras en EEUU que facilitan la comercialización de tecnologías de bienestar general, los fabricantes están incorporando IA avanzada en los dispositivos. Esto permite ofrecer recomendaciones de salud personalizadas basadas en el análisis de hábitos de sueño, recuperación y movimiento.
PARA NO PERDER DE VISTA
El interés en estos dispositivos es sumamente alto, ya que 63% de los consumidores los utiliza o desea adquirirlos. Lo más relevante para el mercado es que estas tecnologías logran modificar la conducta de los usuarios de manera efectiva.
POR ÚLTIMO
Más de un tercio de los encuestados afirma cambiar sus hábitos regularmente a partir de las recomendaciones del dispositivo, mientras que la mitad restante lo hace de forma ocasional. Esto consolida a la tecnología portátil como una herramienta clave para la medicina preventiva.
EN CONCRETO
El impacto de esta tendencia se extiende a múltiples sectores económicos. A corto plazo, el acceso a más datos de salud podría aumentar las consultas médicas preventivas, pero a largo plazo, la detección temprana reducirá los costos generales del sistema de salud al mejorar el control de enfermedades crónicas. Los gimnasios, por ejemplo, están dejando de ser simples salas de ejercicio para transformarse en centros integrales de bienestar que combinan análisis de datos de dispositivos con servicios médicos y de recuperación física.
Conclusión: múltiples cambios en el corto plazo
Las industrias de alimentación, restaurantes y supermercados también enfrentan una reconfiguración importante. A medida que los consumidores entienden cómo influyen ciertos alimentos en su cuerpo, es probable que eviten productos con exceso de azúcar, alcohol o ultra procesados, prefiriendo opciones ricas en proteínas y bajas en calorías. Esto obligará a las cadenas de comida rápida a diversificar sus menús y permitirá a los supermercados que atienden a clientes jóvenes y de altos ingresos adaptar sus inventarios e incluso utilizar herramientas digitales para vincular sus ofertas con las necesidades nutricionales de sus clientes.