En resumen
- Aumentan los diferenciales de crédito de empresas de IA.
- El mercado de crédito reevalúa el auge del sector.
- Disminuyen los flujos de caja libre de las empresas.
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El sector requiere financiamiento importante
LA NOTICIA
Los inversores han comenzado a reconocer los riesgos financieros asociados a la expansión de la inteligencia artificial (IA). Al igual que otras tecnologías transformadoras del pasado, esta industria requiere ser financiada con grandes volúmenes de deuda mucho antes de poder generar retornos. La historia financiera demuestra que existen proyectos de gran utilidad pública que terminan siendo malas inversiones para quienes aportan el capital inicial. Aunque el desarrollo actual de la IA no está necesariamente destinado al colapso, los mercados de crédito ya están reflejando ciertas dudas que los inversores de capital aún no muestran.
DAME CONTEXTO
Los diferenciales de crédito de las principales empresas de IA han aumentado considerablemente en las últimas semanas. Este incremento sugiere que quienes financian la deuda exigen una mayor compensación por el riesgo que están asumiendo. Actualmente, la expansión tecnológica es un estímulo masivo para la economía estadounidense, representando aproximadamente el 2,8% del producto interno bruto. Algunos analistas sostienen que, sin este nivel de inversión en infraestructura, el país podría estar en recesión.
¿ENTONCES?
A pesar de la importancia de esta industria, el mercado de crédito está reevaluando el auge del sector. Los inversores son conscientes de que las grandes empresas tecnológicas que lideran el gasto podrían no ser las ganadoras definitivas a largo plazo. La concentración del financiamiento mediante deuda es muy alta. Se espera que corporaciones como Amazon, Alphabet, Meta, Microsoft y Oracle gasten más de un billón de dólares en gastos de capital el próximo año, una cifra que inevitablemente impactará los mercados de bonos corporativos.
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¿ALGO MÁS?
El riesgo asociado a los bonos corporativos de estas grandes corporaciones tecnológicas ya supera la influencia histórica que los principales bancos tenían sobre este mercado. Al mismo tiempo, los flujos de caja libre de las mismas han disminuido significativamente. Alphabet, por ejemplo, reportó un flujo de caja libre negativo recientemente, mientras que el de Meta cayó 91% interanual en su segundo trimestre. Esta reducción las deja con menos margen de maniobra financiera y provoca que los inversores exijan pruebas inmediatas de que los modelos de
negocio son rentables.
¿OTRO DATO RELEVANTE?
Mientras el gasto presiona los flujos de caja, los mercados de acciones reevalúan constantemente qué entidades obtendrán los mayores beneficios. Las preocupaciones sobre si las compañías podrán recuperar el capital invertido han frenado en parte el entusiasmo bursátil, aunque los recientes reportes de ganancias de algunas tecnológicas han mantenido el mercado a flote. Los analistas advierten que es inevitable cierto grado de sobreinversión en infraestructura, y lo crucial será cómo los mercados de crédito absorban y financien esta etapa.
POR ÚLTIMO
Si las empresas no logran demostrar la rentabilidad esperada, es probable que los inversores dirijan su capital hacia sectores con fundamentos financieros más sólidos a corto plazo, como las empresas dedicadas a la construcción de centros de datos o la fabricación de componentes de memoria, en lugar de abandonar el sector por completo. El éxito final dependerá de la adopción del producto y del precio que los usuarios estén dispuestos a pagar. Aunque el uso del procesamiento de texto automatizado ha aumentado drásticamente, la caída en los precios de estos servicios indica que la monetización no está creciendo al mismo ritmo que la demanda comercial.
EN CONCRETO
A corto plazo, los mayores riesgos financieros provienen de un posible aumento en los rendimientos de los bonos del Tesoro a largo plazo y de políticas monetarias más restrictivas. Se estima que 4,1 billones de dólares del gasto de capital proyectado para la inteligencia artificial serán financiados con deuda, por lo que un incremento en las tasas de interés elevaría severamente los costos operativos.
Conclusión: preocupaciones sobre posibles pérdidas
Históricamente, estas corporaciones financiaban sus inversiones con su propio efectivo. Sin embargo, la magnitud del gasto actual las ha obligado a buscar estructuras de financiamiento alternativas. Estas nuevas formas de obtener capital protegen los balances principales de las empresas, pero reducen la transparencia del mercado y trasladan los riesgos a otras áreas del sistema financiero, generando preocupaciones sobre posibles pérdidas a nivel macroeconómico si el sector tecnológico sufre una corrección severa.