¿OTRO ACONTECIMIENTO?
La estrategia de esta fase, denominada
Industria 5.0, se fundamenta en tres pilares interconectados:
- La inteligencia industrial, que aplica inteligencia artificial y automatización en las plantas.
- La resiliencia industrial, enfocada en controlar tecnologías críticas e insumos estratégicos.
- El liderazgo industrial, orientado a fijar estándares globales y exportar plataformas productivas.
¿OTRA NOVEDAD?
El avance operativo se apoya en cinco desarrollos tecnológicos clave: fábricas adaptativas gestionadas de forma nativa por IA; la integración de robots humanoides como plataforma de fuerza laboral; el desarrollo de pilas tecnológicas soberanas en chips, componentes y software; la exportación de ecosistemas industriales completos, vendiendo sistemas de fábrica e infraestructura en lugar de solo bienes terminados; y la consolidación del liderazgo en innovación tecnológica dentro de sectores estratégicos seleccionados. En conjunto, estos elementos buscan impulsar la productividad total del país.
PARA NO PERDER DE VISTA
Se calcula que estas inversiones podrían incrementar el producto interno bruto potencial de China en aproximadamente 3,5%. El sistema financiero estatal, el crédito bancario y los mercados de capitales ofrecen el financiamiento de largo plazo necesario para sostener estos proyectos, incluso cuando los retornos comerciales requieren años para materializarse.
POR ÚLTIMO
El proceso también enfrenta riesgos económicos significativos. Destacan la creación de exceso de capacidad manufacturera sin demanda suficiente, la debilidad en los precios, las presiones deflacionarias continuas, el envejecimiento demográfico y los elevados niveles de deuda de los gobiernos locales.