El mercado laboral estadounidense ha vuelto a demostrar una robustez inesperada, disipando las alertas recientes. Según los últimos datos de la Oficina de Estadísticas Laborales, la economía generó 172.000 nuevos empleos en mayo, una cifra que superó ampliamente las expectativas de los analistas.
Tanto Reuters como el consenso del Dow Jones proyectaban apenas entre 80.000 y 85.000 puestos. Además, las revisiones al alza de marzo (+29.000) y abril (+64.000) suman 93.000 empleos adicionales que no estaban en el radar de los inversores, consolidando un panorama de clara fortaleza económica.
Hostelería y sector público impulsan el crecimiento
El gran motor de este repunte fue la industria de la hostelería y el turismo, que sumó 70.000 puestos de trabajo. Dentro de ese bloque, restaurantes y bares aportaron 48.000 contrataciones, una cifra que contrasta con un promedio mensual de apenas 14.000 durante el año previo. Este salto se explica en gran parte por la preparación de hoteles y restaurantes de cara al próximo Mundial de Fútbol.
El sector de la salud también aportó 35.000 nuevos puestos, un ritmo consistente con su promedio reciente de alrededor de 38.000 por mes. Por su parte, el empleo público registró un crecimiento gigante: 55.000 nuevos puestos, impulsados en parte por el regreso de los controladores aéreos, aunque con 38.000 de esos empleos generados por gobiernos locales, lo que desvincula este comportamiento de las políticas del gobierno federal.
La construcción también aportó notas positivas al sumar 17.000 empleos, reflejando que la industria continúa expandiéndose sin mayores contratiempos.
Las señales de alarma: finanzas y tecnología a la baja
A pesar del optimismo general, el reporte encendió algunas alarmas en sectores clave. El área financiera registró una caída de 22.000 empleos, con pérdidas concentradas en aseguradoras y banca comercial, acumulando ya 107.000 puestos eliminados desde el pico de mayo de 2025.
El sector tecnológico, por su parte, continuó su racha negativa con 3.000 despidos netos adicionales en el mes. Quartz
En cuanto a los salarios, las buenas noticias son matizadas: el salario promedio por hora subió 12 centavos hasta $37,53, un incremento mensual del 0,3% y del 3,4% interanual, la tasa más baja desde agosto de 2021. Moderación salarial que, en otro contexto, sería bienvenida por la Fed, pero que hoy pasa casi desapercibida frente a la fortaleza general del empleo.
Presión para la Reserva Federal — y el debut de Warsh
Este sólido reporte coloca a la Reserva Federal en una situación mucho más compleja, y llega en un momento especialmente delicado: Kevin Warsh fue juramentado como nuevo presidente de la Fed el 22 de mayo, y su primer meeting de política monetaria está programado para el 16 y 17 de junio.
Los inversores ya colocan en alrededor del 60% la probabilidad de al menos una suba de tasas antes de que termine 2026, y prácticamente nadie descuenta un recorte este año. El gobernador Christopher Waller lo dijo sin rodeos el mes pasado: "Ya no puedo descartar subas de tasas en el futuro si la inflación no cede." Yahoo FinanceThe Globe and Mail
El ciclo que hay que tener en mente es el siguiente: reporte de empleo fuerte → caída de corto plazo en mercados porque se desvanecen las esperanzas de recorte → la economía sigue sólida → las ganancias crecen → las acciones eventualmente recuperan terreno y muchas veces alcanzan nuevos máximos, incluso con tasas altas por más tiempo. El riesgo real no es el empleo en sí, sino una inflación que se niega a ceder y que podría obligar a la Fed a endurecer más de lo que el mercado descuenta hoy.