EN RESUMEN
- Fuerte caída del S&P 500 en octubre y noviembre de este año.
- Inversionistas temen posible mercado bajista.
- Cinco medidores económicos para indagar en el mercado.
MEDIDORES ECONÓMICOS PARA VER EN PROFUNDIDAD
LA NOTICIA
Recientemente, se observó un sell off (caída rápida de las cotizaciones de los instrumentos financieros) en la bolsa de valores de EEUU: en octubre, el S&P 500 cayó –7% y, a mediados de noviembre, otra de –5,8% en 10 días.
PONME AL DÍA
Estas caídas en el mercado han hecho que los inversionistas piensen que puede venir una desaceleración en la economía estadounidense, ya que en momentos de debilidad económica el mercado bursátil suele presentar una tendencia bajista.
DAME CONTEXTO
Debido a un posible escenario bajista, analizaremos diferentes medidores económicos del lado del consumo, para observar si, efectivamente, hay señales de una desaceleración o si, por el contrario, la economía sigue sólida y la caída en la bolsa no es para preocuparse.
EXPLÍCATE
Iniciaremos el análisis con el Índice de Confianza del Consumidor del Conference Board, que consiste en una encuesta realizada a, aproximadamente, 5.000 hogares de EEUU, para medir las perspectivas de los consumidores en relación con las condiciones comerciales actuales y a futuro; es una herramienta confiable de medición de la economía desde su creación en 1967. Actualmente, el optimismo se encuentra en niveles no vistos desde el año 2000.

¿ENTONCES?
Si observamos las tasas de morosidad sobre préstamos hipotecarios y tarjetas de créditos, vemos que siguen en niveles históricamente bajos, gracias a un consumidor que, al estar saludable, sigue teniendo la capacidad de pagar sus deudas, lo cual siempre es una buena señal. Después de la crisis financiera de 2008, las tasas de impago han venido disminuyendo paulatinamente, con las de morosidad de las tarjetas de crédito cerca de su mínimo histórico y las hipotecarias ubicándose en su punto más bajo desde 2008.

¿QUÉ MÁS PASÓ?
El Producto Interno Bruto (PIB), uno de los datos más importantes, se ubicó en 3,5% en el 3T18. A pesar de representar una desaceleración en relación con el 4,2% del trimestre anterior, es lo suficientemente sólido como para sostener el crecimiento, en camino de alcanzar el objetivo de 3% que se propuso el gobierno de Trump. En el gráfico a continuación, podemos observar que los datos de los últimos dos trimestres han sido los más elevados desde el 3T14, cuando se tuvo un crecimiento de 4,9%:

¿OTRA NOVEDAD?
Por su parte, el gasto de consumo, que corresponde a alrededor de 2/3 del PIB, se incrementó +0,6% para octubre, la mayor subida en siete meses, mientras que los ingresos subieron +0,5%, los más elevados desde enero de este año.

POR ÚLTIMO
El Núcleo del Gasto de Consumo Personal, indicador de inflación rastreado por la Reserva Federal, que muestra una medida de los precios pagados por las personas para compras domésticas de bienes y servicios, excluyendo los precios de los alimentos y energía, se ha mantenido estable y moderado en los últimos meses, y en octubre registró su menor incremento anual desde febrero al subir +1,8%.

EN CONCRETO
Al observar los indicadores anteriores, no hay señales contundentes de una fuerte desaceleración para el corto plazo en la economía estadounidense. Sin embargo, variables como la producción industrial y nuevas casas en construcción, que presentaron una desaceleración en octubre, aunadas a las solicitudes de beneficios por desempleo que aumentaron por tercera semana hasta el nivel más alto desde mayo, han encendido algunas alarmas.
CONCLUSIÓN: LA ECONOMÍA LUCE SÓLIDA
La economía estadounidense sigue sólida, lo cual siempre es una buena noticia para el mercado bursátil, pero se debe estar atento a cualquier señal fuerte de debilitamiento que pudiera surgir para prepararse de la mejor manera. Y para eso estamos en Wall Street Easy, para mantenerles informados.