En resumen
- Se acercan las elecciones de mitad de período en 2026.
- Estiman que deducciones y créditos fiscales inyectarán $160.000M en los hogares estadounidenses.
- El sector salud muestra señales de recuperación.
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El control del Congreso luce vulnerable
LA NOTICIA
Con la cercanía de las elecciones de mitad de período en 2026, el panorama político estadounidense se prepara para transformaciones significativas que impactarán directamente en la economía y los mercados financieros. Un tema central de la agenda pública es la asequibilidad, impulsada por la vulnerabilidad del control republicano en el Congreso.
DAME CONTEXTO
Para aliviar la carga de los consumidores, la administración está implementando medidas destinadas a reducir las tasas hipotecarias, preservar la vivienda familiar y limitar los costos de medicamentos y tarjetas de crédito. Aunque estas acciones benefician al ciudadano común, representan un desafío para las instituciones financieras y la industria farmacéutica.
¿ENTONCES?
En el ámbito internacional, EEUU refuerza su postura de defensa y autonomía tecnológica en un mundo multipolar. El enfoque principal radica en asegurar el acceso a recursos estratégicos, donde esta prioridad sugiere que el gasto en defensa se mantendrá robusto, favoreciendo a los contratistas principales y a las empresas especializadas en drones, tecnología satelital y sistemas de defensa antimisiles. Esta estrategia no solo busca seguridad, sino también consolidar la influencia económica frente a rivales globales.
¿ALGO MÁS?
Los efectos de la Ley "One Big Beautiful Bill" (OBBBA) alcanzarán su punto máximo este año. Se estima que las deducciones y créditos fiscales inyectarán cerca de $160.000M en los hogares estadounidenses, incrementando los reembolsos de impuestos de manera notable. Para los inversores, este excedente de capital podría fortalecer el sector de bienes de consumo básico, ya que las familias suelen destinar estos ahorros al pago de deudas y a la compra de artículos de primera necesidad, impulsando la resiliencia del mercado interno.
¿OTRO DATO RELEVANTE?
La Reserva Federal atraviesa un periodo de alta incertidumbre. La presión política desde la Casa Blanca para reducir las tasas de interés ha puesto en duda la independencia de la institución. Con el nombramiento del sucesor de Jerome Powell en mayo, existe el riesgo de que una política monetaria más agresiva para recortar tasas termine por avivar la inflación. Esta situación, sumada a los altos niveles de deuda pública, podría generar volatilidad en el mercado de bonos y un debilitamiento del dólar, obligando a los inversores a exigir mayores primas por el riesgo a largo plazo.
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POR ÚLTIMO
En el sector tecnológico y de activos digitales, la regulación está ganando claridad. Tras la Ley GENIUS de 2025, el Congreso debate ahora la Ley CLARITY para regular las criptomonedas estables (stablecoins). Al exigir que estos activos estén respaldados por activos líquidos de alta calidad, como los bonos del Tesoro, se espera que aumente la demanda de deuda estadounidense. Esto no solo podría reducir los costos de endeudamiento del gobierno, sino que también reforzaría el papel del dólar en el ecosistema financiero digital global.
EN CONCRETO
El sector salud también muestra señales de recuperación tras un periodo de incertidumbre regulatoria. A pesar del aumento en las primas de seguros por la expiración de subsidios previos, existe la posibilidad de que se reinstalen ayudas antes de las elecciones. Este entorno, sumado a una regulación más laxa y beneficios fiscales para la investigación y desarrollo bajo la OBBBA, favorece tanto a las aseguradoras como a las empresas de biotecnología. Históricamente, la salud ha sido uno de los sectores con mejor desempeño en años electorales, y 2026 no parece ser la excepción.
Conclusión: la política comercial sigue siendo un factor de volatilidad
El mercado está pendiente de la decisión de la Corte Suprema sobre la legalidad de ciertos aranceles, aunque la administración cuenta con vías alternativas para mantener su política proteccionista. Además, la renegociación del T-MEC (USMCA) este verano buscará restringir aún más el comercio con China y fomentar el "near-shoring". Este fortalecimiento de los lazos comerciales con México y Canadá ofrece una mayor claridad para los inversores interesados en cadenas de suministro regionales y producción localizada.