EN RESUMEN
- El real brasileño recibió duros golpes de su par norteamericano.
- Los bonos también sintieron la arremetida.
- La huelga de transportistas, catalizador principal de la tendencia bajista.
LA CAÍDA DE LAS MONEDAS LLEGÓ A LAS PLAYAS DE BRASIL
LA NOTICIA
En las últimas semanas, el eslabón más débil de Latinoamérica, las monedas, han estado tomando protagonismo, debido a las fuertes caídas del peso argentino, del uruguayo y, la pasada semana, del real brasileño, que dejó de bailar samba.
DAME CONTEXTO
El real perdió, el último mes, 10% en relación con el dólar y, en los últimos cinco meses, 20%. El desplome desde fines de marzo es solo superado por la caída del peso argentino, la moneda con el peor desempeño del mundo.

ES MÁS
El pasado jueves, el EWZ, el más popular índice brasileño que cotiza en la Bolsa de Nueva York, cerró con caída de –5%, aunque llegó a estar mucho más abajo, en –11%.

¿POR QUÉ ESTÁ PASANDO?
El catalizador más reciente fue la huelga de transportistas brasileños, a la que se unieron los trabajadores petroleros. Esto causó que los analistas recortaran sus estimados de crecimiento para este año.
¿QUÉ MÁS PASÓ?
El índice brasileño perdió 28% de su valor en los últimos tres meses, cifra preocupante frente al índice de mercados emergentes y el S&P 500.

¿ALGUNA NOVEDAD ADICIONAL?
Por si fuera poco, además del real, los bonos brasileños fueron duramente castigados, especialmente el pasado jueves.

PARA NO PERDER DE VISTA
Los bonos caen porque las deudas contraídas en dólares se encarecen si el retorno de la producción es en moneda local, lo que, a su vez, aumenta el riesgo de impago.
POR ÚLTIMO
Solo seis empresas brasileñas se han salvado de ser consideradas como emisoras de deuda basura: Braskem S.A., Embraer S.A., Fibria S.A., Gerdau S.A., Raizen S.A. y Vale S.A.
EN CONCRETO
Tras la caída de la moneda brasileña, no solo se vieron afectadas empresas locales, algunas internacionales con operaciones en el país sudamericano también cayeron, lo que puede abrir oportunidades de inversión interesantes.
CONCLUSIÓN: SIGUE LA PRESIÓN EN LATINOAMÉRICA
Los mercados de Latinoamérica han visto cómo se han resentido sus monedas en relación a su par estadounidense que sigue cogiendo fuerza. En Brasil, esperan una intervención del banco central, lo que aumenta la presión sobre los responsables para encontrar nuevas formas de dar soporte a su moneda.