LA NOTICIA
Blackstone Inc. ($BX), el mayor propietario privado de centros de datos del mundo, invertirá $5.000M en capital social en una nueva empresa de infraestructura de inteligencia artificial con Google, según anunció la firma de gestión de activos con sede en Nueva York.
DAME CONTEXTO
Google suministrará a la nueva empresa estadounidense sus unidades de procesamiento tensorial (chips diseñados específicamente para procesar cálculos de inteligencia artificial), poniendo en marcha los primeros 500 megavatios de capacidad de procesamiento para 2027, con planes de escalar significativamente con el tiempo, según indicó Blackstone en un comunicado.
ENTONCES
La empresa, cuyo nombre no se ha revelado, estará dirigida por Benjamin Treynor Sloss, quien recientemente se desempeñó como director de programas de Google. Un portavoz de la empresa declinó comentar si Google mantendría un rol de liderazgo directo en la empresa.
OTRA NOVEDAD
Blackstone, que administra más de $1,3 billones en activos, ha invertido agresivamente en todo el ecosistema de la IA y, a principios de este mes, estableció una empresa conjunta similar con Anthropic.
PARA NO PERDER DE VISTA
"Esta nueva empresa tiene un enorme potencial, ya que ayuda a satisfacer la demanda sin precedentes de capacidad de procesamiento", afirmó Jon Gray, presidente y director de operaciones de Blackstone.
POR ÚLTIMO
El Wall Street Journal, que fue el primero en informar sobre la empresa conjunta antes del comunicado oficial de Blackstone, afirmó que el gigante de capital privado tendría una participación mayoritaria, citando fuentes familiarizadas con el asunto. El Journal también informó que la empresa conjunta ya ha identificado posibles ubicaciones para centros de datos, algunos de los cuales están en construcción.
Dato curioso
Las papilas gustativas se renuevan cada dos semanas
Las papilas gustativas, un conjunto de órganos microscópicos que hacen mucho más que ayudarnos a saborear la comida. Los científicos creen que las papilas gustativas humanas también tienen una función más importante: protegernos de la intoxicación. Estos sensores microscópicos le indican a nuestro cerebro que un alimento es seguro para el consumo según su sabor, lo que nos anima a consumir dulces (fuentes potenciales de calorías y energía) y nos alerta para escupir sustancias amargas o desagradables que podrían enfermarnos.
Con el uso, envejecen y pierden sensibilidad, razón por la cual el cuerpo las regenera aproximadamente cada dos semanas. Sin embargo, no todas se reemplazan a la vez; en un día cualquiera, alrededor del 10% de los sensores mueren, mientras que entre 20% y 30% se encuentran en proceso de desarrollo, lo que nos deja con 60% de las papilas activas para analizar los alimentos que consumimos.
Fuente: interestingfacts.com